Los altos niveles de humedad en las instalaciones, especialmente durante el verano, pueden provocar interrupciones en el proceso productivo, lo que puede ocasionar retrasos y pérdidas económicas.
En las cámaras frigoríficas el inevitable paso de aire de unas estancias a otras se deriva de la necesidad de diversos procesos en el interior: recepción, trasiego, almacenaje etc. Este paso de aire del exterior puede producir formación de hielo y escarcha, y esto lleva añadido los siguientes problemas:
- Suelos resbaladizos y charcos de agua.
- Consumo elevado del sistema de refrigeración por acumulación de hielo en los evaporadores.
- Alto número de ciclos de desescarche.
- Baja calidad de los productos por formación de hielo en su superficie.
- Fallos de detección en los sistemas fotoeléctricos.
- Embalajes de carton mojados o con humedad.







